Helados

POR Núria Ripoll Blanch, Técnico dietista

En plena estación veraniega y de calor intenso aumenta el consumo del tan apreciado helado. Hoy día hay para todos los gustos y con multitud de formas, texturas y sabores. Es el momento de apostar por la mejor elección.

El origen de los helados es muy antiguo, en el siglo IV a.C. los griegos mezclaban frutas y miel con la nieve para que se conservaran mejor, lo guardaban en ánforas y se servía tal cual, como si fuera un granizado.

Lo que en principio fue un descubrimiento por necesidad se fue convirtiendo en una nueva técnica de preparación de alimentos. Los árabes, por ejemplo, añadieron zumos de frutas, especies y azúcar con hielo de las montañas y a esa mezcla la llamaron sherbet (sorbete).

En nuestro siglo se han perfeccionado mucho las técnicas de fabricación de los helados. El resultado es la suma de la más alta tecnología industrial y maquinaria avanzada, más los conocimientos en cocina, pastelería, dietética, química y bacteriología.

El helado es una alternativa interesante y bien administrado es un producto apetitoso, refrescante y de fácil digestión. Ningún alimento por sí solo puede considerarse beneficioso o perjudicial para la salud; es la frecuencia y cantidad con la que está presente en nuestra alimentación lo que indica si nos es más o menos favorable. Por lo que se refiere al valor nutricional del helado, este dependerá de los componentes con los que haya sido elaborado.

Los helados se clasifican de la siguiente manera:

En función de la composición de sus ingredientes, los más tradicionales son los siguientes: 

a. Helado de crema. Contiene como mínimo un 8 % de materia grasa exclusivamente de origen lácteo y como mínimo un 2,5 % de proteínas exclusivamente de origen lácteo.
b. Helado de leche. Contiene mínimo un 2,5 % de materia grasa exclusivamente de origen lácteo y como mínimo un 6 % de extracto seco magro lácteo.
c. Helado de leche desnatada. Contiene como máximo un 0,30 % de materia grasa exclusivamente de origen lácteo y como mínimo un 6 % de extracto seco magro lácteo.
d. Helado. Contiene en masa como mínimo un 5 % de materia grasa y en el que las proteínas serán exclusivamente de origen lácteo.
e. Helado de agua. Contiene como mínimo un 12 % de extracto seco total.
f. Sorbete. Contiene como mínimo un 15 % de frutas y como mínimo un 20 % de extracto seco total.

Los fabricantes de helados también se han interesado en cubrir las necesidades de una gran cantidad de personas que, por motivos de salud o ideología, prefieren comer helados que no contengan derivados lácteos, huevos, grasas animales o que simplemente los quieren biológicos.

Por este motivo, el sector de la alimentación ecológica ha introducido en el mercado un producto de alta calidad con una selección de ingredientes con los que se elaboran deliciosos helados:

- Helados de soja.

- Helados de bebida de arroz.
- Helados de hielo con zumos de fruta 100 % naturales.
- Helados de leche ecológica.
- Helados de puré de frutas con frutos secos.
- Helados de chocolate… y muchos más, todos biológicos.

Además todos ellos sin aditivos añadidos, endulzados con azucares de caña integral o siropes y con materias primas muy frescas… son realmente excepcionales.

También se clasifican en función de dónde y cómo se han elaborado:

- De forma artesanal: se elaboran en pequeñas fábricas, se utilizan procedimientos manuales, se emplean únicamente productos frescos y no se añaden aditivos. Tienen un alto valor nutricional.

- De forma industrial: se elaboran en grandes cantidades y casi todo el proceso es mecanizado, se utilizan colorantes artificiales, saborizantes y estabilizantes para realzar su aspecto y sabor. Son muy económicos. Se podrían considerar alimentos superfluos, porque nutricionalmente no tienen mucho interés.

Si queremos introducir helados en nuestra alimentación con la intención de refrescarnos, disfrutar de texturas y sabores agradables, y al mismo tiempo alimentarnos correctamente, entonces debemos elegir un helado artesanal, casero o ecológico y combinarlo con una dieta variada y equilibrada.

Receta casera: HELADOS DE 3 SABORES

Una misma base para 3 sabores.

Ingredientes:

- 1 litro de leche.

- 6 huevos.
- 375 gr de azúcar.
- Media cucharada de harina de maíz.
- 200 gr de crema de leche.
- 100 gr de chocolate de cobertura.
- 200 gr de frambuesas
- Vainilla en polvo, 3 gr.

Preparación:

1º/ Poner ¾ de litro de leche a hervir. 

2º/ Mientras tanto, mezclar las 6 yemas de huevo con el azúcar y la harina de maíz con un poco de leche fría.
3º/ Añadir la leche hirviendo a la mezcla y dejar hervir hasta que espese un poco. Apagar el fuego.
4º/ Una vez fría la mezcla añadir la crema de leche, las claras de huevo a punto de nieve y en función del sabor que queramos conseguir añadir las frambuesas, la vainilla o el chocolate fundido.
5º/ Rellenar los moldes de helados y ponerlo al congelador. Una vez congelados ya estarán listos para degustar.

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