Alimentos naturales en la infancia

POR Núria Ripoll Blanch Técnico dietista

niños en la cocina


Habitualmente, después del periodo de lactancia, se empiezan a introducir poco a poco alimentos más sólidos en forma de purés, papillas, compotas… hasta llegar a una segunda fase en las que los niños ya mastican con más facilidad y les podemos ofrecer el alimento cortado en trocitos bien pequeños o sin pasar por el pasapurés.

Esta etapa es más importante de lo que mucha gente piensa, ya que es aquí donde se va a dar a conocer por primera vez el sabor, el olor y la textura de muchos alimentos que deberían ser para el niño o la niña el conocimiento de su base alimentaria en el día de mañana.

Jugamos con la ventaja que el sabor es un sentido mayoritariamente educable con lo cual se logra que los niños a quienes cuesta mucho introducir la fruta y la verdura, con paciencia y con cariño, acaben comiéndolas.

Consejos:

1. Se aconseja que la fruta, la verdura y las hortalizas sean de temporada, frescas, ecológicas y en el caso de la fruta que sea más cercana a madura que no verde. Hay que seguir siempre los consejos que nos vaya dando el/la pediatra. No tenemos que añadir nunca azúcares de ningún tipo al preparado infantil ya que a los niños les modificaríamos la percepción del sabor dulce. Lo mismo con la sal a las verduras, no hay que añadir sal.

2. La preparación de alimentos infantiles se aconseja que sea preparada y consumida el mismo día aunque también se puede congelar si hacemos en más cantidad. La preparación diaria es más laboriosa pero da pie a que sea más variada y las propiedades organolépticas se conservan mucho mejor.

3. La alimentación ecológica y natural en los niños los hace fuertes y sanos, les proporciona nutrientes de calidad, aprenden a identificar el auténtico sabor de los alimentos y ayuda a prevenir posibles enfermedades, ya sean próximas o no.

4. Los cereales ecológicos que se pueden mezclar con la papilla de la verdura son muy interesantes. Se trata de cereales muy nutritivos como la quínoa, el arroz, el mijo, la avena… que aumentan el valor nutricional de la comida ya que aportan hidratos de carbono, fibra y vitaminas.

5. En caso de no poder preparar nosotros mismos la propia comida, la alimentación ecológica ofrece la posibilidad de obtener potitos de frutas y verduras. La elaboración de los cuales es totalmente sana y natural.

Ejemplo de papillas:

- Papilla de fruta: manzana, pera, plátano y zumo de naranja.
- Papilla de verdura: judía tierna, zanahoria, patata y avena.
- Papilla de cereales: arroz blanco redondo y zanahoria.

LOS NIÑOS Y EL APRENDIZAJE DE LOS ALIMENTOS

Si queremos que nuestros hijos crezcan con un sentido responsable y sano hacia la alimentación es imprescindible que desde pequeños les demos ejemplo. ¿Cómo lo podemos lograr? Animarles a compartir la compra con ellos en un colorido y simpático mercado o en una tienda de barrio, dejar
que ayuden a poner la compra en los carros de las grandes superficies e ir contando qué haremos con los alimentos seleccionados, como si fuera un juego, o simplemente tenerlos cerca de la cocina y que ellos imiten jugando a que también hacen de cocineros. Les podemos dejar colaborar en manipular alimentos sin que ello represente ningún riesgo. Según la edad ya pueden incluso cortar con cuchillos de punta redonda, por ejemplo, judías tiernas, champiñones, calabacines, pelar guisantes… luego cuando presentemos la comida en la mesa no hay que olvidar en nombrar lo buena que está ya que la ha hecho Pedro o María.

También los domingos que solemos tener más tiempo es divertido para ellos hacer una tarta, unos postres con frutas de colores o un batido de chocolate. Podemos disfrazar a los pequeños con divertidos delantales y así crear un ambiente relajado y alegre.

Cuando a un niño o una niña no le gusta alguna comida tenemos que explicarle que es importante comer variado y de todos los colores. Aunque el verde no les suele gustar mucho, hay que insistir y si acaso no se lo terminan no pasa nada, pero un poquito deberían comer. Así, paulatinamente, se van acostumbrando al sabor. Con 3 añitos ya entienden que los macarrones, por ejemplo, dan energía para correr, que la fruta y la verdura tiene una cosa llamada vitaminas para que no se resfríen… si les vamos explicando con un vocabulario llano todas las propiedades de los alimentos, sin agobiarles, les será de mayores mucho más fácil llevar una vida sana y una alimentación equilibrada ya que de pequeños lo habrán interiorizado de una forma muy positiva.

ANIMEMOS A NUESTROS HIJOS A CONOCER Y DISFRUTAR DE LOS PRODUCTOS QUE NOS OFRECE LA NATURALEZA.

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